jueves, 19 de enero de 2017

MADRID, Sin perritos........


                                

No lo puedo creer, hoy me he enterado por internet, vivo fuera del foro desde hace cinco años, y me he despertado con una sorpresa desagradable, han cerrado las cafeterías Nebraska, han dejado a Madrid huérfana, los mejores perritos del mundo ya son historia, no es solamente un capricho culinario, no los perritos de Nebraska eran algo más, era un sitio de encuentro, después del cine, después del fútbol, antes de ir de marcha, siempre había que esperar cola, pero merecía la pena, su mostaza era única, mixtos, con tomate, con mostaza, yo siempre pedía el mixto picante con poco tomate, da igual todos estaban excelentes, y sus tortillas con salsas igual, pero el dinero ha podido más, y sus dueños han vendido todas las cafeterías que tantos momentos de felicidad nos han dado, barrios emblemáticos de Madrid, como Tetuán, Cuatro Caminos, Goya, o Centro, sentirán nostalgia de no poder saborear un perrito de Nebraska, yo desde fuera también empiezo a sentir esa nostalgia cuando vuelva a Madrid.

Es una pena que la receta de la famosa mostaza de Nebraska quede en el olvido, que los más de 90 personas que allí trabajaban, y que eran como amigos, que conocíamos de toda la vida sean despedidos por la avaricia del dinero, porque yo creo que el negocio funcionaba muy bien, pero esos mismos trabajadores han tenido la feliz idea de revelar el secreto de la mostaza de  Nebraska. 



Las puertas de Nebraska han cerrado, no tomaremos más perritos, pero los momentos vividos y compartidos alrededor de ellos por muchos madrileños y madrileñas no nos lo quitara nadie.

lunes, 15 de agosto de 2016

¡DÍA DE LA PALOMA¡


    
       

Las Fiestas de la Paloma o Verbena de la Paloma es una celebración veraniega localizada en su origen en el antiguo barrio de Calatrava, en las inmediaciones de la calle de Toledo y la plaza de la Cebada, administrativamente barrio de La Latina del distrito centro. Se celebran en honor a la virgen de la Paloma,en torno al 15 de agosto (la virgen de agosto), cerrando la trilogía de verbenas madrileñas tradicionales de ese mes.

La vertiente religiosa de las fiestas queda representada por la procesión que sale de Iglesia de la Paloma, junto a la Puerta de Toledo, después de que un representante del cuerpo de bomberos de la ciudad haya tenido el honor de bajar el cuadro de su retablo. La popularidad de esta verbena en el último cuarto del siglo XIX, dio lugar a una zarzuelaLa verbena de la Paloma de Ricardo de la Vega y el maestro Tomás Bretón,que luego sería llevada al cine en repetidas ocasiones a lo largo del siglo XX.


La adoración por una imagen de la virgen (inicialmente denominada Virgen de la Soledad por la expresión de su rostro) representada en un cuadro en marco de madera y de autor anónimo, tuvo su origen legendario cuando, en 1787, unas monjas de Santa Juana lo descubrieron en un corralón.[Sí ha quedado documentación[de la solicitud al ayuntamiento por Isabel Tintero, una vecina del barrio que vivía en la calle de la Paloma, para exponer la imagen en el portal de su casa durante algún tiempo. La popularidad del icono fue creciendo y atrayendo a vecinos y paseantes del barrio. Al parecer, esa popularidad hizo que se le mudara el nombre a la imagen que pasó de Virgen de la Soledad a Virgen de la Paloma (por la calle en la que se exhibía). El posterior traslado de la imagen a la iglesia de la Paloma (cuyo nombre eclesiástico oficial es, desde 1891, iglesia de San Pedro el Real). Y ese traslado de la imagen marcó el inicio de las procesiones, celebradas como otras muchas fiestas de la Asunción de Nuestra Señora, el 15 de agosto.

Queda noticia de que hacia 1797, y por tanto antes del traslado, los vecinos del barrio de la Fuentecilla celebraban el fenómeno de la asunción con un canto de la Salve en la vísperadel día 15 de agosto, con misa solemne al día siguiente.

La celebración desde finales del siglo XX se encadenan y solapan con las de Cayetano (7 de agosto) y las de San Lorenzo (10 de agosto). De esta forma los programas comienzan anunciándose conjuntamente en pregón oficial desde la Plaza de Cascorro. En todas ellas se celebran concursos de mantones de Manila, decoración de balcones, bailes (generalmente chotis), degustaciones de productos típicos de Madrid. Algunas de las celebraciones populares de la fiesta de la Paloma se centran en la plaza de la Pajaplaza de la Cebadapuerta de Moros y prolongándose por la carrera de San Francisco alcanza las cercanías de la basílica de San Francisco extendiéndose a los jardines de Las Vistillas. Las corralas de la calle de la Paloma se decoran con luces y guirnaldas.

Por la mañana se ofrece una ofrenda floral a la virgen, que se realiza justo en la fachada de la iglesia. La fiesta cierra el propio día 15 de agosto con una procesión que tiene su punto de partida en la Iglesia de la Paloma y recorre el eje de la calle de Toledo hasta la plaza de la Cebada. Generalmente suele regresar por calles cercanas a la plaza de la Paja. El recorrido suele mostrar balcones engalanados con mantones, imágenes de la virgen en diferentes fachadas. Algunos de los asistentes suelen vestirse con trajes de diferentes épocas, imitando en ocasiones la indumentaria tradicional de manoloschisperos y goyescos.


sábado, 26 de marzo de 2016

EL SEÑOR DE MADRID




Viernes Santo en Madrid, sus calles rezuman esperanza y alegría, sus gentes se entremezclan, gentes de cien mil raleas, que fervor, que ilusión por ver a su Señor como todas las Primaveras.

Con su melena al viento, y su cara de perdón, majestuoso hacia la Puerta del Sol, por sus calles postíneras y castizas al olor de la cera y el incienso, se mezclan aromas de pasión, caras de alegría, llantos y esperanza, cofrades penitentes arrastrando sus cadenas, Madrid está en la calle, para ver a su Señor, desde lejos se escucha una saeta, ¡silencio¡ es el pueblo de Madrid cantando a su Jesus.

Por el laberinto de sus callejuelas, esas calles con historia, donde vieron a los genios recorrerlas sin cesar, de Quevedo, Lópe, Calderón, componiendo sus estrofas con talento y honor, hoy esas calles las bendice nuestro Señor, enfilando la calle Mayor hasta Sol, los madrileños le piropean, es su Cristo, es el hijo de Dios, paseando por Madrid.

Por la calle Alcalá, deja atrás su Madrid, el Madrid antiguo, el Madrid castizo, con su figura gigante y humilde a la vez, la gente está gozosa, por poder volver a verle, como todas las primaveras, a su Cristo, a su Jesus, a su Señor de Madrid.

(Semana Santa 2016).                      J.Manuel Cobo Lavin


 





viernes, 25 de marzo de 2016

CRISTO DE MEDINACELI (Madrid)



VIERNES SANTO EN MADRID



JESUS NAZARENO DE MEDINACELI (MADRID) La Archicofradía Primaria de la Real e Ilustre Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno es una cofradía de culto católico establecida en Madrid, que venera la imagen de Jesús de Medinaceli, de la que toma su nombre popular. Fue fundada el 16 de marzo de 1710 y su sede canónica es la Basílica de Jesús de Medinaceli, desde donde realiza anualmente su estación de penitencia por las calles de la ciudad el día de Viernes Santo dentro de las celebraciones de la Semana Santa en Madrid. La particular devoción a su imagen titular, Nuestro Padre Jesús de Medinaceli, que recibe entre sus fieles y devotos el sobrenombre del Señor de Madrid, ha hecho que surjan bajo la misma advocación otras hermandades y cofradías en diferentes municipios españoles, así como en Miami, donde comparte culto con otra imagen española, la de María Santísima de la Esperanza Macarena de Sevilla. LA IMAGEN DE JESUS DE MEDINACELI La imagen de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli es una talla barroca de escuela sevillana, de principios del siglo XVII. Está atribuida al círculo de Juan de Mesa o sus discípulos Luis de la Peña o Francisco de Ocampo. Fue encargada por la comunidad de Padres Capuchinos de Sevilla y trasladada a la colonia española de La Mamora (África), donde permaneció hasta 1682 que fue traído a España. Fue llevado por los trinitarios a Madrid, donde comenzó su devoción bajo el título de Jesús del Rescate, y en 1689 se erigió una capilla para su culto en unos terrenos cedidos por Juan Francisco de la Cerda y Enríquez de Ribera, VIII duque de Medinaceli (1637-1691), pasando el patronato a la familia. Ya en el S. XX, la imagen fue traslada a Suiza en 1937 para participar en una exposición de obras de arte de la Sociedad de Naciones. Gracias a esta eventualidad la talla no sufrió deterioros irreparables durante la Guerra Civil Española (1936 - 1939) periodo durante el que se perdieron muchas imágenes de Madrid. Los padres Capuchinos gestionaron su regreso a España en 1939. Mide 173 centímetros de altura y representa a Jesucristo en el paso del Ecce homo. Está tallada por completo, y dispone de un paño de pureza anudado a la cintura. El escultor reflejó el sufrimiento del momento representado en la mirada, así como en su posición curvada, producto del dolor de la flagelación. Dispone de cabello tallado, oculto tras una peluca natural. Realiza su estación de penitencia en la tarde de Viernes Santo sobre un trono realizado por Francisco Palma Burgos en 1944. Debido a su peso, tres toneladas y media y sus cuatro metros del altura, el paso es empujado. Dispone de un ángel en cada esquina, que sujetan candelabros de guardabrisas, y los faldones están bordados en oro con el escudo de la cofradía, y los de la Orden de los Capuchinos y de los Trinitarios. La imagen fue profundamente restaurada en el año 1997. La imagen dispone de un ajuar compuesto de más de treinta túnicas, entre las que destaca una realizada en 1846, regalo del rey Francisco de Asís; tres coronas de plata sobredorada, una de espinas naturales y otra de oro macizo con incrustaciones de piedras preciosas, realizada en 1956 por joyeros madrileños, que utiliza únicamente el primer viernes del mes de marzo y el día de su estación de penitencia. También destaca en su ajuar una colección de escapularios, entre los que destaca uno de oro y piedras preciosas realizado en 1957 a juego con la corona de oro.  



SANTISIMO CRISTO DE LOS ALABARDEROS (MADRID) a Real Congregación del Santísimo Cristo de la Fe, Cristo de los Alabarderos y María Inmaculada Reina de los Ángeles es una cofradía de culto católico instaurada en la ciudad de Madrid. Tiene su sede canónica en la Iglesia Catedral de las Fuerzas Armadas, antiguamente denominada Iglesia del Sacramento. Su imagen titular es el Santísimo Cristo de la Fe, conocido popularmente como el Cristo de los Alabarderos. Realiza su estación de penitencia en la tarde del Viernes Santo, haciendo su salida por la puerta del Príncipe del Palacio Real de Madrid, y constituyendo la procesión más moderna de la Semana Santa madrileña, pues reinició su salida en el año 2003, recuperando una tradición perdida que se remonta al siglo XVII. Historia La primera noticia documental de la congregación data de 1632, cuando el 4 de julio se acordó rendir culto a un crucificado que se hallaba en la iglesia de San Sebastián, al que adjudicaron la advocación del Santísimo Cristo de la Fe. En 1753, la congregación invitó a los oficiales de la Guardia Real para portar y alumbrar al Cristo, hecho por el cual recibió popularmente el nombre de Cristo de los Alabarderos, ya que era el cuerpo de alabarderos el encargado de la procesión. La primitiva imagen fue sustituida en 1806 por otra, obra de Ángel Monasterio, que cayó al suelo y se rompió en su salida de 1835, por lo que se recuperó la primitiva hasta que se realizó una nueva. Esta talla fue obra de José Piqué Duart, quien la realizó en 1836, que fue destruida en los bombardeos que tuvieron lugar el 19 y 20 de noviembre de 1936, ejecutados por ejército nacional sobre la iglesia de San Sebastián. Una última imagen fue realizada a instancias de la familia Ximénez, benefactora de la congregación, que encargó la obra al escultor Ricardo Font Store, que la realizó en escayola, con la que se continuó realizando su salida hasta los años 1940, en que se pierde la tradición. En 1997 se informó a la jefatura de la Guardia Real de la existencia en la iglesia de San Sebastián del Cristo de los Alabarderos, obra de Ricardo Font, que inmediatamente inició los trámites para retomar la tradición de esta histórica congregación. En ello se implicaron en 2001 el reverendo Luis López Melero, capellán de la Guardia Real, y el general César Muro Benayas, comandante general de Melilla, quienes encargaron una nueva imagen al escultor José Antonio Martínez Horche, con la que la congregación realizó su primera salida procesional el 18 de abril de 2003, siendo acompañado por el actual cuerpo de alabarderos. Paso del Cristo de los Alabarderos El Santísimo Cristo de la Fe, conocido popularmente como Cristo de los Alabarderos, es una imagen realizada en madera de cedro brasileño en 2008 por el imaginero Felipe Torres Villarejo, que sustituye a la anterior, realizada por Martínez Horche, y está inspirada en las primeras tallas que tuvo la congregación. Sigue el modelo barroco de escuela andaluza, y representa a Cristo aún con vida, con los ojos abiertos y la cabeza ladeada. Dispone de paño de pureza tallado, aunque oculto tras su tradicional faldilla de terciopelo. La imagen realiza su estación de penitencia sobre un trono de más de una tonelada de peso, que es portado por 44 anderos que soportan 50 kilogramos cada uno, en una procesión que se prolonga durante cuatro horas. Para ello es trasladado el día de Miércoles Santo desde su iglesia hasta el Palacio Real de Madrid, desde donde sale en la tarde del Viernes Santo por la puerta del Príncipe.

viernes, 18 de diciembre de 2015

¡ FELICES FIESTAS ¡ ¡ FELIZ NAVIDAD ¡



Estando fuera de Madrid, y llegando estas fechas tan especiales mis Navidades en Madrid se agolpan en mi mente, allí viví momentos buenos y malos, pero la Navidad en Madrid es especial, diferente, nuestra, de bullicio, alegría, ilusión, luces y colorido, hospitalidad a todo el que viene de fuera, momentos mágicos en cada uno de sus rincones, compras en sus animadas tiendas, calor en su Plaza Mayor, ilusión en Doña Manolita, y alegría y risas en sus gentes y en sus niños, esperando impacientemente la inigualable cabalgata real del 5 de Enero, por eso y por mucho más, Madrid es la Navidad...

Desde el Rincón del Gato, mi más feliz felicitación de la Navidad a todo el mundo en general, y en particular a "todos los gatos y gatas de mi Madrid".

Desde la distancia os recuerdo, y siempre hay un rinconcito en mi corazón, para la ciudad que me vio nacer, y que nunca podré olvidar.

¡ FELICES FIESTAS ¡. ¡ FELIZ NAVIDAD ¡

                                


       
                       



                                     



                                                          







sábado, 12 de diciembre de 2015

MUERTE DE CARLOS III EN MADRID



Un 14 de Diciembre de 1788 fallecía en Madrid Carlos III de España, uno de los más importantes reyes borbones para Madrid.

Carlos III de España, llamado «el Político» «el Mejor Alcalde de Madrid» (Madrid, 20 de enero de 1716-ibídem, 14 de diciembre de 1788), fue duque de Parma, Plasencia y Castro —como Carlos I— entre 1731 y 1735, rey de Nápoles —como Carlos VII— y rey de Sicilia —como Carlos V— de 1734 a 1759 y de España desde 1759 hasta su muerte.

Carlos era el tercer hijo varón de Felipe Vque llegó a la vida adulta y el primero que tuvo con su segunda mujer, Isabel de Farnesio, por lo que fueron sus medio hermanos Luis I y Fernando VI, quienes sucedieron a su padre en un primer momento. La muerte sin descendencia de estos llevaría a Carlos a ocupar el Trono español.

Carlos sirvió a la política familiar como una pieza en la lucha por recuperar la influencia española en Italia: heredó inicialmente de su madre los ducados de Parma, Plasencia y Toscana en 1731; pero más tarde, al reconquistar Felipe V el Reino de Nápoles y Sicilia en el curso de la Guerra de Sucesión de Polonia (1733-1735), pasó a ser rey de aquellos territorios con el nombre de Carlos VII. Contrajo matrimonio en 1738 con María Amalia de Sajonia, hija de Federico Augusto II, duque de Sajonia y de Lituaniay rey de Polonia.

LAS REFORMAS DE ESQUILACHE

El Monarca nombró al marqués de Esquilache Secretario de Hacienda. Éste incorporó señoríos a la Corona, controló a los sectores eclesiásticos y reorganizó las Fuerzas Armadas. Su programa de reformas y la intervención española en la Guerra de los Siete Años necesitaron más ingresos, que se consiguieron con un aumento de la presión fiscal y nuevas fórmulas, como la creación de la Lotería Nacional. Al mismo tiempo liberalizó el comercio de los cereales, lo que originó una subida de los precios de los productos de primera necesidad a causa de las especulaciones de los acaparadores y de las malas cosechas de los últimos años. Campomanes apoyó esta medida, pero el pueblo hizo responsable de todo al siciliano.

En marzo de 1766 se produjo el Motín de Esquilache. Su detonante fue la orden de cambiar la capa larga y el sombrero de ala ancha de los madrileños por la capa corta y el sombrero de tres picos. La tensión subió gracias a los pasquines que circulaban por la capital y que aparecían en sitios públicos, pasquines cuyo léxico y ortografía sólo podían provenir de hombres con cultura. La manipulación realizada por sectores nobiliarios y eclesiásticos lo convirtió en un ataque directo a la política reformista llevada a cabo por ministros extranjeros del gobierno del Rey.

En Madrid el punto álgido de la revuelta se produjo cuando la muchedumbre que se había congregado frente al Palacio Real se topó con la Guardia Valona, que en 1764 había cargado contra el gentío durante la boda de una de las hijas del rey, la infanta María Luisa, con el futuro emperador de Austria. Se produjo una refriega y hubo bajas por ambas partes, sin que la Guardia Española interviniera. Carlos III recabó el parecer de sus consejeros, y aunque recibió opiniones contrapuestas, acabó siguiendo el consejo del conde de Revillagigedo, que declaró que dimitiría de su cargo antes que ordenar disparar a la multitud.

De Madrid, el levantamiento se trasladó a ciudades como CuencaZaragozaLa CoruñaOviedoSantanderBilbaoBarcelonaCádiz y Cartagena entre otras muchas. Pero mientras que en Madrid las quejas se referían al gobierno de la nación, en las provincias las quejas se dirigían contra las autoridades locales, lo cual revela un problema subyacente de corrupción e incompetencia administrativa.

Los amotinados exigieron la reducción del precio de los alimentos y la supresión de la Junta de Abastos, la derogación de la orden sobre la vestimenta, el cese de ministros extranjeros de Carlos III, su sustitución por españoles y un perdón general. El Monarca desterró a Esquilache y nombró en su lugar al conde de Aranda. Se tomaron medidas para acelerar la importación de cereales desde Sicilia y se reformaron los gobiernos concejiles, añadiendo a éstos diputados del estado llano elegidos por sufragio.

REFORMAS

La expulsión de los jesuitas se quiso aprovechar para realizar una reforma de la enseñanza que debía fundamentarse en las disciplinas científicas y en la investigación. Sometió las universidades al patronazgo real y creó en Madrid los Estudios de San Isidro (1770), como centro moderno de enseñanza media destinado a servir de modelo, y también las Escuela de Artes y Oficios, que han perdurado hasta el siglo XX (cuando pasaron a llamarse Escuelas de Formación Profesional, EFP). Las propiedades de los jesuitas sirvieron para crear nuevos centros de enseñanza y residencias universitarias. Sus riquezas, para beneficiar a los sectores más necesitados, se destinaron a la creación de hospitales y hospicios.

Promovió un nuevo plan de Estudios Universitarios, que fue duramente contestado por la Universidad de Salamanca, proponiendo un plan propio, que a la postre fue implantado años después.

El impulso hacia la reforma de la agricultura durante el reinado de Carlos III vino de mano de las Sociedades Económicas de Amigos del País creadas por su ministro José de Gálvez. Campomanes, influido por la fisiocracia centró su atención en los problemas de la agricultura. En su Tratado de la Regalía de la Amortización, defendió la importancia de ésta para conseguir el bienestar del Estado y de los ciudadanos y la necesidad de una distribución más equitativa de la tierra.

En 1787, Campomanes elaboró un proyecto de repoblación de las zonas deshabitadas de las tierras de realengo de Sierra Morena y del valle medio del Guadalquivir, creando las Nuevas Poblaciones de Andalucía y Sierra Morena. Para ello, y supervisado por Pablo de Olavide, intendente real de Andalucía, se trajeron inmigrantes centroeuropeos. Se trataba principalmente de alemanes y flamencos católicos, para fomentar la agricultura y la industria en una zona despoblada y amenazada por el bandolerismo. El proyecto fue financiado por el Estado. Se fundaron así nuevos asentamientos, como La CarolinaLa Carlota o La Luisiana, en las actuales provincias de JaénCórdoba y Sevilla.

Se reorganizó el ejército, al que dotó de unas Ordenanzas en 1768 destinadas a perdurar hasta el siglo XX, se impulsó el comercio colonial formando compañías, como la de Filipinas, y mediante el Reglamento de libre comercio de 1778 que liberalizó el comercio con América. También destaca el Decreto de libre comercio de granos de 1765.

Otras medidas reformistas del reinado fueron la creación del Banco de San Carlos, en 1782, y la construcción de obras públicas, como el Canal Imperial de Aragón y un plan de caminos reales de carácter radial, con origen en Madrid y destino a ValenciaAndalucíaCataluña y Galicia.

Distribución de la población de España por provincias actuales según el censo de Floridablanca (1787). Durante el reinado de Carlos III fue una preocupación constante la necesidad de incrementar la población de la nación.

Hizo un ambicioso plan industrial en el que destacan como punteras las industrias de bienes de lujo: Porcelana del Buen RetiroCristales de la Granja y traslada la Platería Martínez a un edificio en el paseo del Prado, pero no faltaron muchas otras para la producción de bienes de consumo, en toda la geografía española.

Entre los planteamientos teóricos para el desarrollo de la industria destacó el Discurso sobre el fomento de la industria popular de Campomanes, para mejorar con ella la economía de las zonas rurales y hacer posible su autoabastecimiento. Las Sociedades Económicas de Amigos del País se encargaron de la industria y su teoría en esta época.

Hizo hospitales públicos, servicios de alumbrado y recogida de basura, uso de adoquines, una buena red de alcantarillado. En Madrid, un ambicioso plan de ensanche, con grandes avenidas, monumentos como la Cibeles, Neptuno, la puerta de Alcalá, la fuente de la Alcachofa…, la construcción del jardín botánico (trasladando al Paseo del Prado el antiguo de Migas Calientes), el hospital de San Carlos (hoy Museo Reina Sofía), el edificio del Museo del Prado (destinado originalmente a museo de Historia Natural).

La sociedadEditar

La noblezaEditar

Descendió en número, debido a la desaparición de los hidalgos en los censos por las medidas restrictivas hacia este grupo por el Rey. Representaba el 4% del total de la población. Su poder económico se acrecentó gracias a los matrimonios entre familias de la alta nobleza, que propiciaron una progresiva acumulación de bienes patrimoniales. Mediante un decreto en 1783, el Rey aprobó el trabajo manual y lo reconoció, favoreciendo a los nobles. A partir de ese momento, los nobles podían trabajar, cosa que antes no podían hacer, únicamente podían vivir de sus riquezas. Los títulos nobiliarios aumentaron con las concesiones hechas por Felipe V y Carlos III. Se crearon la Orden Militar de Carlos III, las Reales Maestranzas con estatutos nobiliarios y el Real Cuerpo de la Nobleza de Madrid. En contrapartida se pusieron numerosas restricciones a los mayorazgos y a los señoríos, aunque nunca llegaron a desaparecer durante el reinado.

El cleroEditar

La Iglesia poseía cuantiosas riquezas. Siendo el clero un 2% de la población, según el Catastro de Ensenada era propietaria de la séptima parte de las tierras de labor de Castilla y de la décima parte del ganado lanar. A los bienes inmuebles se añadían el cobro de los diezmos, a los que se descontaban las tercias reales, y otro ingresos como rentas hipotecarias o alquileres. La diócesis más rica era la de Toledo, con una renta anual de 3.500.000 reales.

El estado llanoEditar

Era el grupo más numeroso. En él se encontraban los campesinos que gozaban de cierta estabilidad económica. Los jornaleros sufrían situaciones de miseria. De acuerdo con el Catastro de Ensenada, los artesanos representaban el 15% del total de los asalariados y tenían mejores retribuciones que los campesinos. La burguesía comenzó a despuntar tímidamente en España. Localizada en la periferia peninsular, se identificó con los propósitos reformistas y los ideales ilustrados del siglo. Fue especialmente importante en Cádiz, por su vinculación al comercio americano, Barcelona y Madrid.

Los gitanosEditar

Desde el fracaso de la Gran Redada de 1749 los gitanos estaban sujetos a una situación muy problemática, que se pretendió resolver con una serie de iniciativas legislativas desde 1763, finalmente sustanciadas en la Real Pragmática de 19 de septiembre de 1783, con propósitos claramente asimiladores y de carácter utilitarista, tras dicha pragmática, se deja de considerar su origen o naturaleza diferenciada o inferior (raíz infecta); se prohíbe el uso de la denominaciones gitano o castellano nuevo (tenidas por injuriosas); se concede libertad de residencia (excepto en la Corte y Reales Sitios por ahora) y se permiten nuevos modos para ganarse la vida, incluyendo la admisión en gremios, pero se prohíben oficios como poseer tabernas o esquilar caballos, de vital importancia para el pueblo gitano; también se prohíben sus vestiduras tradicionales y su gerigonza (su idioma diferenciador, el caló) y una vez más se establece la obligación de asentarse, abandonando el nomadismo; todo ello bajo graves penas a los desobedientes, que serían considerados vagos y sujetos a las penas correspondientes sin distinción de los demás vasallos (se les aplica el código penal general).

Aquellos casos en los que un individuo se negase a acatar las leyes en cuanto a residencia, lengua, oficios, vestimenta y demás, la primera vez que fuese detenido sería marcado con un hierro candente en la espalda (en sustitución de las penas anteriormente previstas: la muerte o cortar las orejas), en caso de ser detenido una segunda vez serían condenados a la pena capital, dicha ley no se aplicaba a los menores de diecieseis años, que serían separados de sus familias y educados por las Juntas o Diputaciones de caridad.


HERENCIA

Entre los aspectos más duraderos de su herencia quizá haya que destacar el avance hacia la configuración de España como nación, a la que dotó de algunos símbolos de identidad (como los que en el futuro se convertirían en su himno y su bandera nacionales) e incluso de una capital digna de tal nombre, pues se esforzó por modernizar Madrid (con la construcción de paseos y trabajos de saneamiento e iluminación pública) y engrandecerla con monumentos (de su época datan la Puerta de Alcalá, el Museo del Prado —concebido como Gabinete de Historia Natural—, el hospital de San Carlos o la construcción del nuevo Jardín Botánico, en sustitución del antiguo de Migas Calientes) y con edificios representativos destinados a albergar los servicios de la creciente administración pública. El impulso a los transportes y comunicaciones interiores (con la organización del Correo como servicio público y la construcción de una red radial de carreteras que cubrían todo el territorio español, convergiendo sobre la capital) ha sido, sin duda, otro factor político que ha actuado en el mismo sentido, acrecentando la cohesión de las diversas regiones españolas. Estas son sólo algunas de las razones por las cuales Carlos III fue conocido como el «mejor Alcalde de Madrid».